¿Cómo hacer mi caja de joyas?

La hermosura trasciende las propiedades físicas. Es muchísimo más que una nariz bonita, un cuerpo tonificado o un rostro simétrico. Durante los siglos, las gentes han tejido su propia imagen usando todos los elementos disponibles: utilidades internas, así como hacer mejor el lenguaje, los movimientos y la expresividad, y utilidades de origen de afuera, como la ropa y las joyas.
Mujeres iconos de la tendencia como Coco Chanel y Audrey Hepburn, se veían sus joyas no como complementos, sino como un complemento de sí mismas. Quizás es en ese lugar donde reside el enorme secreto: la gente que tenemos en cuenta más atrayentes y seductoras, son las que edifican su imagen externa para que coincida con su personalidad.
Desde luego que no todas las mujeres distribuyen los mismos deseos en relación a sus joyas, pero eso es una cosa fantástica que agrega imaginación y veracidad.
Pretendo que este artículo sea una guía para guiarte a buscar ese grupo de joyas que van a marcar tu estilo personal exclusivo.
Consejos para la utilización de joyas que respondan a tu estilo exclusivo.
1. Explora tu caja de bienes
Echa una mirada a las joyas que ya posees en la actualidad en tu joyero. ¿Hay piezas que te pones sólo por práctica o por causas sentimentales?
En otras expresiones, ¿las joyas que luces representan quién eres? En el caso de que no sea así, puede que poseas que detectar esas piezas que no te agradan bastante y dejarlas a un lado por ahora.
En este momento concéntrate en las joyas que sí te agradan. Colócalas en tu práctica y obsérvalas detenidamente.
¿Cuáles son las propiedades que destacarías de tus joyas?
¿Qué piedras tienen? ¿De qué metales hermosos son? ¿Con qué estilos y formas te sientes atraída?
De esta forma vas a ser con la capacidad de determinar tu propio estilo. Pero recuerda, el estilo no debe ser algo rígido o reglamentado, es preferible que consigas sentir que tu estilo es fluido, multifacético y que va evolucionando contigo. Siempre sugiero a mis clientas que se permitan la independencia para presenciar.
Prueba algunos de tus colgantes, atentos y pulseras preferidas con ropa diferente para que encuentres lo que más te estimula. Conoce bien a tus joyas, al fin y al cabo, ellas son tus aliadas
2. Invierte en una cadena
Algunas veces, los colgantes tienen la posibilidad de parecer anticuados o confundirse con bisutería, no por nuestro colgante sino por la cadena. Una cadena de excelente calidad, con un eslabón original, diferente y con la longitud precisa, puede editar inclusive el relicario más barato en un accesorio atrayente.
En relación de tu presupuesto y estilo, puedes invertir en unas cuantas cadenas del metal que más se ajuste a tus pretensiones.
El extenso y el abultado ideal de tus cadenas dependerán de tu altura, el estilo de tu cabello, la ropa que comúnmente usas y, desde luego, de tus opciones personales.
Si te agradan los collares en capas o a diferentes alturas, es viable que quieras tener en cuenta la iniciativa de una cadena de extenso XXL, para que consigas ofrecerle dos o tres vueltas cerca de tu cuello. Seguro te sorprenderás de los resultados, le van a dar una actualización a tus colgantes.
Cuando poseas claro tus pretensiones puedes entrar en contacto con tu joyero de seguridad para que te dé un asesoramiento personalizado.
3. La búsqueda de colgantes para tu recopilación
En este momento que ya tienes cadenas de calidad y acordes a tu estilo, puedes buscar colgantes con encanto para añadir a tu recopilación personal. Una alternativa muy aconsejable es tener por lo menos un colgante de interfaz personalizado. Una joya con diseño único que te identifique. Para esta clase de colgantes lo destacado es tener la imaginación y la calidad del trabajo de un diseñador de joyas profesional.
4. Organiza y almacena a buen recaudo tus colgantes
Puede que poseas miles de colgantes antiguos, muy lindos, sobre cadenas estropeadas. Puedes liberarte de las cadenas que por el momento no usas y poner todos tus colgantes en bolsitas con transparencia, separados unos de otros, de esta forma los proteges de arañazos y los guardas en tu joyero. Así, en cada oportunidad que quieras utilizar un colgante, puedes abrir tu joyero y seleccionar la preferible alternativa que encaje con tu estado de ánimo, tu traje y con la cadena que más lo resalte.
5. Recicla
¿Recuerdas esas piezas que dejaste a un lado cuando estabas examinando tu caja de los bienes? En este momento es el instante de echarles otro vistazo.
¿Hay alguna que te encantaría mostrar, pero que de alguna forma está estropeada o por el momento no es correcta para su uso recurrente?

Puedes ofrecerle una exclusiva ocasión, modificando su uso, entre otras cosas utilizando un broche como colgante. Si no estás segura de cómo llevarlo a cabo, podrías pedir la asistencia de un profesional.

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